¿Por qué cosmética natural?

¿Por qué usar cosmética natural?

La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Centímetros y centímetros de tejido vivo que transpiran y absorben en una interacción constante con nuestro entorno.

La piel nos delimita, nos protege y es el reflejo de nuestro estado físico, mental y emocional. A la vez evoluciona con el paso del tiempo envejeciendo de un modo natural con nosotros. Sin embargo, hay una gran diferencia entre una piel protegida, bien alimentada (por dentro y por fuera), tratada y respetada y una piel expuesta a las agresiones externas que no recibe un cuidado adecuado y muestra señales de sequedad, desequilibrios o envejecimiento prematuro.

Dentro de los cuidados que podemos proporcionar a la piel, la cosmética natural, definida como aquella compuesta en un mínimo de un 95% por sustancias exclusivamente naturales y, también en su 5% restante, por sustancias sintéticas no perjudiciales para nuestra piel o el medio ambiente (y por tanto libre de  perfumes o colorantes sintéticos, siliconas, transgénicos o derivados del petróleo como parabenos, aceites minerales o parafinas) presenta las siguientes ventajas:

  • Se trata de cosméticos que parten de la observación, el conocimiento y la admiración por la naturaleza, hechos con amor y sabiduría, respetando los ciclos naturales y las propiedades físicas y energéticas de las plantas, generando armonía y contribuyendo de un modo natural al equilibrio y la revitalización de la piel y a nuestro bienestar

  • Proceden de materias primas en su gran mayoría vegetales, aunque también destacan algunos ingredientes animales (como la miel o la cera de abeja, productos exclusivamente generados por animales vivos) o minerales no sintéticas, sustancias que son más afines a nuestra piel y que por ello se absorben en mayor medida, aumentando su eficacia. A la vez, éstas no impiden las funciones regulares de la piel como la transpiración o la eliminación de toxinas (los aceites minerales, las parafinas o las siliconas, derivados del petróleo, obstruyen estas funciones)

  • No incorporan ingredientes superfluos pensados para generar texturas o aromas artificiales, por lo cual presentan una mayor concentración de principios activos eficaces

  • Al ser absorbidos por la piel no transportan al interior de nuestro organismo ningún ingrediente potencialmente tóxico

  • Reducen significativamente el número de reacciones alérgicas al no incorporar fragancias, excipientes o colorantes artificiales

  • Su producción no genera residuos químicos tóxicos para el medio ambiente y el cultivo de sus ingredientes preserva los recursos naturales del planeta

  • No está testada en animales y la mayoría de productos son 100% vegetales, siendo aptos para veganos

  • Si se trata de cosmética ecológica o cosmética bio, además, sus ingredientes provienen de cultivos silvestres y cultivos orgánicos o biológicos controlados, libres del uso de fertilizantes o pesticidas tóxicos, preservando el equilibrio de la fauna y flora planetarios y nuestra salud presente y futura

  • La mayor parte de las firmas de cosmética natural está comprometida con el comercio justo, la producción energéticamente eficiente y el packaging mínimo o ecológico

  • En su promoción y comunicación no se realizan campañas multimillonarias de publicidad, resultando de este modo más económica, ni se hace uso de mensajes superficiales o machistas relacionados con la exaltación de la belleza y la juventud o la cosificación de la mujer

¿Quién da más? Eficaz, económica, segura, respetuosa, comprometida, sostenible y coherente, ¡la cosmética natural nos encanta! Descúbre la más adecuada para ti en cosmeticanaturalymas.com